El jefe que no sabe motivar tiende a justificarse en la falta de recursos.

¡Que no, que no es posible! ¡Que mi equipo es inmanejable! ¡Que existe excesiva presión! ¡Que no disponemos de lo necesario! ¿De verdad? ¿Todo viene de fuera? ¿Nada viene de ti?


.

Deja un comentario