A veces una historia permite ver aquello que una explicación deja escondido. Un cuento puede llevarnos a una situación conocida y, sin darnos cuenta, hacernos mirarla desde otro lugar.
Algunos nacen de experiencias reales y otros de la imaginación. No buscan dejar una moraleja cerrada, sino una pregunta, una duda o una imagen que siga acompañándonos después de terminar de leer.








