No sabe sufrir quien no tiene buena madera dentro (la columna de hoy 15-11-13)

ViernesNo sabe sufrir quien no tiene buena madera dentro

¿Por qué cuesta tanto llamar al pan, pan y al vino, vino? Hace poco menos de una semana, conversaba con uno de los directivos de una de las principales universidades privadas de este país y le preguntaba qué pensaba de las nuevas generaciones.

  • Son gente muy preparada, con muchas ganas de aprender y con unas capacidades que conseguirán mucho progreso social y empresarial.

Me dio la sensación de que fue una “respuesta de libro” por lo que insistí en mi preocupación de que percibía que las nuevas generaciones, salvando casos concretos y ojalá muy numerosos, no estaban preparadas para “sufrir”.

esfuerzo

Hace más de una década, algo más del 12% de los recién licenciados tenían un nivel de tolerancia a la presión elevado. Hoy en día, el porcentaje no llega al 4%.

El o no pensaba como yo o no entendía mi comentario o, sencillamente, estaba eludiendo la discusión. No hacía más que dar cifras de lo magnífico que era todo en las nuevas generaciones.

Minutos más tarde, cuando yo había desistido, soltó el siguiente comentario a otro de los que estábamos con él:

  • La pena es que hemos notado en los últimos años, una caída importante de las matriculaciones en carreras que exigen esfuerzo y que son fundamentales en el tejido de conocimientos de nuestra sociedad.

Otro, con mayor eficacia que yo, le interrogó sobre cuál era a su juicio, la causa que condicionaba esa caída de matriculaciones. Y él dijo:

  • No hemos sido capaces de preparar a nuestros jóvenes para que vean que el crecimiento requiere esfuerzo y sufrimiento.

Pues si no están preparados para sufrir, algo habrá que hacer y quizá lo primero sea aceptar que es así y no negar la evidencia, ¿no?

8 comentarios en “No sabe sufrir quien no tiene buena madera dentro (la columna de hoy 15-11-13)

  1. miguel ángel garcía

    Presion, esfuerzo, sufrimiento… palabras de mucho contenido y distintos significados. Vivimos en un entorno muy dinámico que demanda resultados en el c/p. El corto plazo y la presión son íntimos amigos. Se busca medirlo todo para rankinearlo y el hito que alcanzas se convierte en una referencia de mínimos para un nuevo esfuerzo: esos valores son ahora los protagonistas. Si el esfuerzo está sustentado en bases sólidas en lugar de sufrimiento se transforma en disfrute y crecimiento. Es fundamental conocernos y entrenarnos para convivir con todos estos valores actuales y encontrar un equilibrio vital en la puesta en juego de todos ellos …

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  2. En un sólo párrafo has sintetizado un montón de puntos, Luis: De la responsabilidad sobre el resultado a la responsabilidad sobre el camino que lleva a él. La adquisición de responsabilidad a través de la reflexión. La implicación y compromiso provocados por una reflexión guiada con criterio. Despertar y reavivar el valor del esfuerzo como una fuente de beneficio…
    ¡Mucho trabajo por hacer!
    Un abrazo y gracias por tu aportación.

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  3. Luis Castellano Aguaida

    Para buscar solución tiene que haber aceptación, Tenemos que ponerles más responsabilidades a nuestros jóvenes , hacerles entender que las metas no se alcanzan sin esfuerzo. Hay que ponerlos a “pensar”

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  4. Opino lo mimso, el precio no es la barrera. Si fuese asi habrian descendido las matriculas el ultimo curso y no es asi, al contrario ha habido un ligero aumento.
    Para mi es un problema basico de la educación del “minimo esfuerzo”. LLevamos ya casi una generacion de estudiantes de primaria y secundaria que se encuentran un entorno donde el esfuerzo no esta primado, al reves muchas veces es criticado por el entorno educativo, especialmente los compañeros. Poco a poco se ha transmitido un mensaje donde los alumnos ven que todo vale y que al final todos terminan mas o menos igual.
    Se que hay excepciones, por ejemplo los alumnos que quieren hacer medicina, que saben que han de alcanzar una nota y por ello se esfuerzan.
    Hay que ir poco cambiando el mensaje.
    Fede

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  5. Enrique Jose Aparisi Belloch

    Estoy de acuerdo Jaime ,hay una serie de valores que no cuestan dinero,y se adquieren en un ambito en el que la presion es casi inexistente, que es en el ambito familiar,Lo otro es querer exculparnos de nuestra responsabilidad de inculcar a los nuestros que el esfuerzo y la persevarancia en aquello en lo que creemos o nos gusta, a dia de hoy requiere una dosis extra de esfuerzo y perseverancia que algunos ( afortunadamente no tod@s ) no estan dispuestos a afrontar

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  6. No creo que el precio sea lo que condicione el rechazo al esfuerzo, Pilar. Más bien pienso que quienes tenemos la responsabilidad de formar y tutelar la implantación de valores (familia, educadores, empresa,…) no lo estamos haciendo de forma acertada.
    Gracias por tu comentario.
    Un saludo
    Jaime

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  7. Pilar

    Si no son capaces de preparar a nuestros jóvenes , ¿no será que algo falla en la educación?.
    Además el que hayan “caído” las matriculaciones, ¿no será por el alto precio de las mismas? y cómo consecuencia el alto precio que debe pagar una estudiante ó mejor dicho sus progenitores para que puedan cursar unos estudios con titulación.
    Pilar

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